Los espacios entre dientes, tanto de leche como definitivos, reciben el nombre de diastema. En la dentición temporal o de leche es muy frecuente que existan esos espacios, y además es mejor si existen, ya que los dientes de leche son bastante más estrechos que los definitivos, y estos últimos necesitan ese espacio para caber en la boca. Por tanto, no solo no nos debe preocupar que existan espacios entre los dientes de leche, todo lo contrario, evitarán problemas futuros de falta de espacio y apiñamiento dental.

 

Hoy en día en nuestra sociedad tenemos la idea de que una boca perfecta es una boca “sin huecos”, pero resulta que en los niños es justo lo contrario. Aproximadamente el 40% de los niños que no tienen diastemas con la dentadura temporal presentarán apiñamiento dentario en la dentición definitiva.

 

Además del tema del espacio en los dientes de leche y cómo influirá en el apiñamiento dental, el hecho de que estos dientes estén muy pegados favorece que salgan caries en los puntos de contacto, y esto es habitual que suceda entre las muelas más que entre los dientes. De hecho, son las caries más frecuentes en los niños en edad escolar. Es muy recomendable intentar utilizar el hilo dental también en los niños, para lo cual hay aplicadores de seda especiales para que se vayan habituando. Ver a los padres hacerlo cada día también ayuda bastante.

 

El diastema que más preocupa a los padres es sin duda el que suele aparecer entre los dos incisivos superiores definitivos. Muchas veces los padres consultan por este motivo cuando acaban de erupcionar estos dientes, en ocasiones aún con los incisivos laterales de leche al lado. Piensan seguramente que el niño se va a quedar con esa sonrisa para toda la vida. Pero es pronto para saberlo. Primero hay que esperar a que los incisivos laterales erupcionen, y seguir esperando hasta que los caninos definitivos, bastantes años después, ocupen también el lugar que les corresponde, ya en la pubertad.

 

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Muchas veces se achaca al frenillo labial la presencia de este diastema interincisivo, pero lo cierto es que no siempre es el culpable, y cortar el frenillo sin hacer ortodoncia después no suele ser eficaz. Posteriormente hay diversas maneras de solucionarlo, cubrirlo o disimularlo, pero como suele pasar, para cada paciente hay una solución individualizada.

 

Es recomendable empezar a hacer revisiones a los pequeños de la casa lo antes posible, sobre los 4-5 años, para empezar a ver si se forman espacios entre los dientes de leche, y hacer una previsión del espacio que podemos tener disponible en un futuro. También se revisarán malos hábitos (chupete, chuparse el dedo, deglución atípica) que pueden dificultar la disponibilidad de espacio por crear mordidas abiertas o paladares estrechos.

 

En nuestras clínicas A+D Servicios Médicos de Granollers y Sant Cugat (Barcelona), haremos una revisión gratuita a vuestros pequeños, y nos aseguraremos de que su desarrollo dental y bucal sea el correcto.